Hoy quiero confesar mi exceso de pecados,
lamentar mi falta de valores pero destacar
mi poder para los golpes en los costados.
Traigo fuego para mis errores marcar
y flores para mis pasiones calmar
tan bajo caigo que conocí a Dante
y tan rápido que dejo de mentiroso
a Magueijo y a su velocidad de la luz.
Vengo a demostrar que no se rimar
y que mis prosas dejan mucho que desear,
que Neruda se debe estar revolcando
y parra mandándome a matar.
Hoy ya no me queda nada que expresar
mañana quizás este muerta ya.